Hola, bienvenid@ una semana más a mis escritos, gracias por estar aquí de nuevo, como cada palabra que escribo viene desde una experiencia, una emoción, un proceso propio, y este no es la excepción.
Estoy descubriendo e investigando mucho acerca de todo lo que se viene astronómica y astrológica - mente hablando los próximos meses y lo estoy disfrutando mucho, aproveché que tenemos un eclipse este próximo 12 de agosto para escribir sobre él, y todo lo que trae para nosotros.
Yo se que hemos leído que los eclipses suelen ser caóticos, que no hagamos nada, que nos escondamos, pero yo no te voy a decir eso hoy, quiero que lo veamos desde otro lugar.
Primero, un eclipse solar es una Luna Nueva que se atrevió a ponerse enfrente del Sol y decirle: deja de hacer tanto, es momento de sentir.
Y un detalle sumamente importante es que está transitando por Leo, el signo del corazón, del niño interior, de la valentía de ser visto, la verdad es que no es casualidad.
Así que toma un momento para preguntarte:
¿Qué nos está invita a cuestionar este eclipse?
Leo rige esa parte de ti que quiere brillar sin pedir permiso. Esa que de chiquita bailaba sin que le diera pena. Esa que tenía un sueño enorme antes de que el mundo le dijera que fuera “más realista”. Y si haz leído mis otros escritos sabes que es algo con lo que personalmente vengo cargando desde hace algún tiempo.
Pues justo este eclipse viene a mostrarnos dónde nos hemos hecho chiquitas. (Ojo: hay cosas que nos van a doler pero es necesario voltear a ver).
Pregúntate con honestidad suave:
¿En qué área de mi vida estoy brillando menos para no incomodar?
¿Qué sueño tengo guardado en el cajón de “algún día”?
¿A quién le sigo pidiendo permiso para ser yo?
Nada de esto es para cargar con culpa, es para liberarnos.
Esta energía que se ha despertado, viene a decirnos que es momento de soltar ese personaje de la buena, la que siempre cae bien, la que dice sí aunque por dentro diga no.
A soltar esa creencia de que si brillas mucho, eres creída, presumida o egoísta.
A ir soltando ese miedo a ocupar el protagonismo de tu propia historia.
Y mientras soltamos nos dice que es momento de mostrar ese trabajo de alma, aunque tiemble la voz.
Nuestro amor propio que ya no se trata de journaling bonito, sino límites claros.
Nos abre la puerta a nuestro propio escenario. Uno donde no se compite, sé habita.
Si desde finales de julio te has sentido más cansada, más sensible, con ganas de llorar sin razón o con sueños muy vívidos, no estás sola, los eclipses mueven agua estancada, y Leo mueve el corazón, deja que se mueva.
✨Ritual suave para estos días (sin forzar nada)✨
No vamos a manifestar desde la ansiedad. Los eclipses son portales de destino, no de control.
(Todo lo que te comparto es con mucho amor).
1. Pausa. No agendes de más, toma agua, descansa.
Tu cuerpo es tu altar.
2. Escribe esta carta de devolución: “Querido brillo, hoy te devuelvo a mí, perdón por las veces que te apagué por miedo.
Hoy te prometo cuidarte 5% más. Con amor, yo (tú nombre).” No tiene que ser extenso, solo aquello que se sienta.
3. Haz una lista de 3 cosas que harías si te atrevieras a brillar un poquito más esta semana. No mañana, está semana.
Una puede ser grabar ese video, otra ponerte ese vestido, otra decir lo que sientes.
Y después, suelta, confía.
El Sol siempre vuelve a salir después de un eclipse.
Nota: El 28 de agosto tenemos un eclipse lunar parcial en piscis, que viene a decirnos que nos abramos a soltar aquello que sí o sí se tiene que ir, todo a raíz de lo que el eclipse en Leo nos vino a aclarar.
Estamos volviendo a nosotras.
Estamos volviendo a casa.
Estamos volviendo al ser.
Gracias por leerme, si te gusta lo que comparto te invito a que te suscribas, me va a encantar tenerte por aquí, y poder conocernos a través de nuestras letras, este es nuestro lugarcito donde florecemos lento.
Con cariño, Ana🌸.




A aprovechar la energía y a manifestar todas🤍